jueves, 4 de febrero de 2016

Destellos de Carnaval en El Limonero

Fotografías de antaño podrán verse en la exposición que inaugura el sábado 6 de febrero en el espacio cultural de la calle 21 desde la hora 22.

En el marco de las actividades que se prevén para los días de carnaval, el Movimiento Cultural El Limonero inaugurará una muestra fotográfica del carnaval de antaño coordinada por Ángel Rutigliano el sábado 6 de febrero, 22 horas.

En la calle 21 N° 327, El Limonero abre las puertas de la muestra “Destellos de Carnaval”, una muestra fotográfica del carnaval de antaño que está recorriendo en los últimos años gran parte de la provincia de Buenos Aires, coordinada por el psicólogo Ángel Rutigliano. Una muestra que irá acompañada de un show musical en vivo al ritmo de candombe, cumbia y murga.
“Estas fotografías fueron descubiertas en distintos lugares de Buenos Aires. Muchas provienen de anticuarios, algunas de un archivo familiar, otras de museos. Todas guardan un tesoro inmenso, contienen historias que uno puede evocar o imaginar con sólo mirarlas. Para muchos el carnaval es un recuerdo de la infancia”, destaca Rutigliano y agrega, destacando la historia de los orígenes del carnaval en el mundo, “es la única celebración donde uno nunca es un mero espectador; según Bajtin, allí radica la fuerza del carnaval y por eso seguimos jugando ese juego eterno, de ocultamiento y revelación donde la máscara reina”.

“Las imágenes propuestas podrían guiarnos en un acontecer de luces y sombras para determinar la subjetividad de una época. Muchos de los trajes fotografiados representan atuendos típicos del folclore de cada región; así los tanos compiten con los turcos o con las odaliscas en una suerte de juego de espejos. Donde cada uno aprende a conocerse en el otro. Pero en ciertos casos el disfraz escapa a toda lógica y puede transformarse en un punto de fuga… También es típico el disfraz de marinerito, indicador una vez más que nos demuestra que los argentinos venimos de los barcos. Existe un “después de escena” singular. Los niños fueron presionados, cuando no obligados para ponerse el trajecito y posar para el fotógrafo”, agrega Rutigliano repasando algo de las fotografías que se verán en la muestra.