lunes, 16 de abril de 2012

Simon Da Silva Martins: “Lo único que tuve que llevar fue la música”


El joven violinista de 16 años fue elegido por la Secretaría de Cultura de la Nación para participar del Encuentro de Jóvenes Músicos Iberoamericanos en Costa Rica. Compartió ensayos y capacitación con otros 146 jóvenes. “Adquirí muchos conocimientos, no solo desde la técnica violinística sino desde la técnica de dirección orquestal”, resaltó.

Tal como adelantábamos en la edición anterior, Simón Da Silva Martins, el joven violinista mercedino de 16 años, participó de un Encuentro de Jóvenes Músicos Iberoamericanos que se realizó en Costa Rica. De vuelta al país, el músico contó la experiencia que compartió con otros 146 jóvenes de Latino América y España.

Entre el 30 de marzo y el 6 de abril, Simón participó de un importante evento que reunió a cientos de jóvenes músicos iberoamericanos. Fue el único representante del país e invitado especialmente por la Secretaría de Cultura de la Nación a través de José Luis Castiñeira de Dios, uno de los funcionarios del área.
Más relajado y con la experiencia de haber convivido en un “campamento” con otros jóvenes músicos, Simón Da Silva contó que gracias al Sistema Nacional de Educación Musical (SINEM) que existe en Costa Rica, periódicamente se realiza un encuentro  orquestal para jóvenes de dicho país. En esta oportunidad, la propuesta fue abierta a músicos de otros países. Argentina fue uno de los seleccionados.
De esta forma, Castiñeira de Dios junto al coordinador del Programa Nacional de Orquestas Infanto Juveniles Roberto López, invitaron al joven mercedino de 16 años que supieron ver tocar el violín y dirigir orquesta en encuentros de orquestas en el país. Según contó Simón, la invitación le llegó pocos días antes de que comience el encuentro. Esto significó para la familia una importante “movida” porque él no tenía pasaporte, ni la renovación del DNI, pero tampoco el dinero necesario para afrontar los gastos que surgirían. Sin embargo, en veinte días los trámites se llevaron adelante y “lo único que tuve que llevar fue la música”, destacó Simón.
Una vez allá, el joven violinista se entusiasmo con la idea de estar en contacto con otras culturas. “Adquirí muchos conocimientos, no solo desde la técnica violinística sino desde la técnica de dirección orquestal, algo que estoy estudiando. Para ser director uno tiene que tener un conocimiento profundo de las relaciones humanas para poder establecer una relación franca con la orquesta. Y en materia de eso este campamento me sirvió de mucho”, contó y relató que eran jornadas de mucho ensayo, pero también de mucho aprendizaje. Durante los días del encuentro, Simón ensayó con otros violinistas, de manera individual y con toda la orquesta.  “La orquesta tenía un total 146 personas, de las cuales 11 eran de Iberoamérica. Una orquesta sinfónica promedio tiene cerca de 180 músicos, así que esta era apenas más reducida”, destacó y explicó que ensayaban obras “muy importantes” como la Octava Sinfonía de Schubert, la obertura de las Bodas de Fígaro de Mozart, “después algunas de un repertorio un poco más moderno y un par de obras populares orquestadas. Fue bastante amplio”.
Asimismo, Simón Da Silva Martins contó que la orquesta en su conjunto brindó varios conciertos. Uno se desarrolló en la Plaza de la Cultura de San José frente al Teatro Nacional, y otro en la Catedral de San Pablo de Heredia, otra ciudad más alejada. Con un número menor de integrantes, el grupo actuó en un asilo de ancianos de la ciudad de San Ramón, lugar donde se encontraban alojados. Finalmente tuvieron el último concierto en la Plaza del Pacífico en Punta Arenas de Costa Rica.
“Espero que esto sea el inicio de una relación muy profunda entre los sistemas de educación musical de Costa Rica y Argentina. Los costarricenses quedaron muy bien impresionados, o por lo menos eso es lo que dijeron”, destacó Simón y agregó que la participación en una capacitación de tal naturaleza le brinda muchas oportunidades de crecimiento. No obstante, con la humildad que lo caracteriza, espera que otros jóvenes tengan la oportunidad de participar de un evento así mientras él seguirá con sus estudios de violín y de dirección orquestal.

Cecilia, Babá y Simón agradecen
Por su parte, la familia de Simón agradeció a las diferentes personas que colaboraron para que él pueda hacer su viaje. A través de una carta dicen: “El pasado 8 de marzo recibimos una llamada de la Secretaría de Cultura de la Nación en la cual nos informaban que nuestro hijo, Simón da Silva Martins, de dieciséis años, había sido el único joven argentino seleccionado para participar en un encuentro iberoamericano de músicos para integrar la Orquesta Sinfónica "Manuel María Gutiérrez" de la República de Costa Rica, en ese país. Hasta este momento todo es maravilloso, pero comenzaron las trabas lógicas de semejante invitación; aunque pasaje y  estadía estaban pagos por la Secretaría de Cultura de la Nación Argentina y el Ministerio de Cultura y Juventud de Costa Rica, todavía quedaban innumerables inconvenientes económicos que resolver. Desde el mismo día del llamado y hasta la fecha del viaje de vuelta, la lista de amigos, familiares y conocidos que se acercó para concretar este viaje de nuestro hijo es interminable; aquí va para ellos nuestro agradecimiento eterno y profundo y la felicidad de saber cuánta gente de nuestra comunidad nos quiere y respeta. Del mismo modo les retribuimos nombrándolos uno por uno y les contamos que la experiencia del viaje de Simón fue maravillosa e inolvidable. Gracias a todos.
Santiago Altube, Sergio Carini, Celeste Burone, Griselda Ramponi, Jorgelina Silva, Nela Arenillas, Marcos Falabella, Raúl Losino, Pilo Falabella, Matías Dematei, Dorita Dematei, Manuela Bomaggio, Juani Ustarroz, Matías, Teresita y Jorge Besozzi, FMpV, La Cámpora Mercedes, Registro Civil, Familia Aloisio, Ana María Cabrera, Silvia Respuela, César Sanmartín, Sergio Meniy, Carina Bernal, Carolina Denápole, Daniel Schenone, Candela y Alejo Schenone, Roberto Maldonado, Jorgelina Ambrosio, Ignacio Mascardi, Mónica Sparks y familias Viganó, Capaccio y Aloisio.  Finalmente, a quienes, teniendo en sus manos la decisión de seleccionar a nuestro hijo, no lo pensaron dos veces: el señor Director Nacional de Artes, Maestro José Luis Castiñeira de Dios, y el señor Coordinador Nacional del Programa Social de Orquestas Infanto Juveniles de la Nación, Maestro Roberto López”

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